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PRESENTACIÓN DE "UNA BANDADA DE DADOS"

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En este libro de poemas encontramos no sólo las metáforas recién nacidas de una catarsis personal (de la autora), no sólo las imágenes revoloteándose, recreándose y reinventándose, sino que asistimos a una galería de imágenes que sorprenden y conmueven. Pero si bien la poesía no tiene por qué sorprender, sí es necesario que conmueva y al mismo tiempo que conmueve que trasmute, y eso lo logra la poeta con la factura de sus versos. El verso largo, con aliento profundo se advierte en este poemario. La imagen fluida y repleta de identidades propias, porque los versos tienen la facultad multívoca de producir una reacción en cadena de imágenes.A veces la poeta nos llueve a ríos la poesía en un lenguaje de prosa aunque esté partida en versos. A veces el verso se detiene y a nuevos ríos nos devuelve imágenes múltiples, proyectando tipo fractal, la belleza plástica de su torrente. Laura Inés Martínez Coronel tiene la capacidad de ser, de sentir, de hacer, de oír y vivir con el juego de la luna y de la noche, con las cucarachas, los tigres y los grillos. Ella es capaz de estar en los mundos y los inframundos, ir planeando sobre un acto lingüístico dejando una sábana de soledades y pasiones. Ella deja su rastro en cada poema, en cada verso, en cada letra...
Virgilio López Azuán, República Dominicana

Publicado por Atico Ediciones, Una bandada de dados es el quinto libro de Laura Martínez Coronel, que será presentado el próximo jueves en Montevideo.




UNA BANDADA DE DADOS
de Laura Inés Martínez Coronel

Mercado de la Abundancia (San José 1312 y Aquiles Lanza, primer piso)
Jueves 22 de setiembre
20.00 horas

{O} ~ {☼} ~ {O}

LA SECRETA ESPERANZA

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Me queda una hora para el sordo susurro

empeñados fulgores pobre indignante lástima

cuerpo que se atreve a través de si mismo

combatiente vengado, primavera marchita.

Amo lo salvaje del universo esparcido

los clavados fusiles de la patria evasiva

la vejez del silencio, el cadáver del nido.

Al norte todo el humo gótica nebulosa

túneles de antropófagos, murciélagos dormidos

las manos que me viven desatan sus sonidos

en la ciénaga hostil en pozos ateridos

Aquí vivo.

Un escabroso rumbo me trajo hasta la voz de inútiles oídos

primero fui soñada por un árbol mojado

todo fue un maleficio

era pequeñísima, sin ojos, me perdía entre idiomas oscuros

después el espejismo

Amaba los rostros giratorios de la cólera

la lluvia, los ombligos, las redes cromosómicas

mi cuerpo era un arado sembrando las bacterias

la secreta esperanza se pagaba en el cielo.

Aquí seguí existiendo.

Era bestia dorada o desnaturalizada hermana de un espejo

todo lleno de poros que robaba mis sueños

algunos me mostraban mi infeliz pululante delirio

en rituales sonámbulos de sonrisas heridas

y otros finalmente aprendían a verme con un piano de lágrimas

de marfiles auténticos

eran pocos, muy pocos, y canté para ellos.

Ahora sobrevivo.

Me quiebro, me desnazco, me auxilio y desauxilio

me perdono y emigro.



Mi escuela fue la luz mas honda del abismo.


{O} ~ {☼} ~ {O}

LAS MANOS OCULTAS

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No hay nada sobre tí,ni la hidalguía de la sombra.

Abro la ventana del frío, veo muros, trozos de complicidad,impaciencia de cielo perdido

veo cáscaras de ropa,músculos que arden,jibosas vestiduras de piedra

veo mejillas en el río

otros nombres,pieles de agua

todos los pájaros del mundo viajan por los espejos

el olvido es esta lluvia que grita

habitaciones que nacen en los encierros del día

luego tus pasos entre agujeros de rosales ausentes de los varios espadeos

y la prisa del silencio cuyo rumbo es otra voz.

Me alimento de ásperas insolencias

he andado a tientas conmigo

me duele esta absurda geografía ruborizada ante la mirada de las manos ocultas.

Me crecen tardes amargas con puntualidad atroz

en el instante nunca testificado

donde el mundo desparrama sus moléculas de oro

sobre el hambre de todos.

Luego la calidez

la araña definitiva

el travesaño de la idea

los esponjosos movimientos del amor que no ama

y la inundación de lo terrestre con tu pausado modo de no estar

En otra parte está el auxilio del gato

muy lejos la desventura

apenas rozo la impiedad y todo se despierta

comienza a germinar la larva incontenible

toda ella cerca del sol.

Soy vestigio de arena movediza

parto de la antigua mariposa helada

la nieve de la alegría

la inundación de las algarabías mitológicas.

Cuando cierras la puerta

cuando al fin la cierras

jirones de ladridos bastan

entonces soy feliz de esa manera en que a veces me sorprendo

contando las historias mas largas del camino

naipe emperatriz

desnuda en el definitivo colapso de la estrella

abierta para el desaseado mordisco del susurro

tan llena de mundos

peligrosamente dulce.






























.

Veintisiete de abril

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(Imagen: Andrea Favelli, Argentina. Cortesía de la artista)


Calle, ojos grises

sombra del rastro del hombre

tiene en la frente un agudo martillo

de pequeños huesos azules

y sangre vestida de fiesta para el herrumbre del sol

cabizbajo pasea, me mira distraído...

Vi a Darnauchans en la mañana

bajo la niebla de mi televisión herida

templando el instrumento de su alma

tan pálido y tan triste debajo de sus anteojos negros

tan húmedo de lágrimas debatiéndose en un mar de girasoles solidarios.

Hoy he nacido hace ya unos años

mi padre llama y siento que resbalo entre sus brazos

en el vérnix de ternura que me queda

MI pequeña hija sonríe bellamente como todos los días

en que pone guitarras en mi cama dolorida y las incendia de luz

Lejos de la sombra de mis pies

viajo por el corredor lleno de madre delgada y temblorosa

que me pariera entonces

es en su piel que quedo recostada prometiéndole

volver a nacer

me envuelve un tibio abrazo espeso

un beso enorme

una música de huesos deliciosos

un pan de carne tibia

un extraño olor irrepetible

y corto feliz y decidida los restos aún latientes

de aquel viejo cordón umbilical

que aún me pertenece.



* * *

Por el mar

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Por el mar

veo las estrellas de fuego



Desde el pozo del incendio

Golpeo en mi amarilla inmansedumbre



No puedo apagar la noche



Duele en mi mandíbula

Huraña y desnuda



Siento en secreto todo mi cuerpo desparramado en la boca



Y hueso a hueso desmembrada

Sin raíz



Sin esperanza

Oculta en la muerte.




* * *

(Imagen: Freddy Sorribas, Uruguay)

Clave de do

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Para llegar a la huérfana

contra el afán de perpetuar la belleza

huí por la ciudad

envuelta en quejidos y tormentos

quería cambiar de brazos.

los graves edificios deshabitados

en un infinito asombro de espejos hundidos en el cielo

autografiaban barandas y salas de hotel

vacías

con largos barcos de atardeceres mullidos

la vida me tenía contra su pecho

deslumbrada

el piano enorme cabía en las cicatrices de una manos

desnudas

ay como quisiera haber muerto

ay cómo debería haber muerto

por la asombrosa felicidad

o por lo incierto de todo

o por el cuerpo de la tierra

o el quererte decir

que era hermoso el patio con su estatua azul y el agua toda

o el edificio de piedra

o tu sonrisa soplándome caricias en el pelo.

* * *

(Imagen: Frida Kahlo, Mexico)

Parque de diversiones

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(Imagen: Maykel Herrera, Cuba)



Cruel

desplazado corazón del hombre

escucho por dentro de su historia

mientras en el parque de diversiones

galopa un muerto sobre una estrella de cera.

Un escultor talla en madera

dos senos desnudos y una mariposa agónica

Ordeno los lápices enfurecidos, las delicadas máscaras

El mar copia los árboles

dibuja las raíces

me muestra un ancla despedazada

y un amado mascarón de proa que no cesa de reír.

Negros rayos constituyen legiones de encías doloridas

bacterias que embisten en el rostro

pequeñas protuberancias esqueléticas

Este martes, secretamente lloro

dividida en tantas partes como puedo

buscando el tambor de la vida

empalagada de tanta hermosura.

Pero debo consolarme

abanico en la sombra pasadizo de mi espalda.

Toda la incertidumbre

va por el pequeño sendero

con sus pobres perros amarillos

en el siniestro reemplazo

de estas horas acuáticas

con un intenso aroma a semen que cae por el muro

reproduciendo edificios con fantasmas latientes

poderosos esqueletos vivos.


* * *

Latido

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(Imagen: Wilfredo Lam, Cuba)




El corazón escucha su latido

de piedra desacompasada

la pena le mira desde el fondo de su víscera estremecida

por un estampido feroz

por una terca esperanza.

Espera que voy por el corredor

espera que llevo en mi vientre un ciego derrotando la montaña

espera que tengo en el fondo de las órbitas

una mujer errada

verdugo de la felicidad

a mi pesar nombrada.

Vengo a decirte una frase pequeña

una cosa de nada

y a regalarte un frondoso ramillete

todo de rosas blindadas


* * *

Palabras cuevas

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(Imagen: Gentileza Freddy Sorribas, Uruguay)



El que ordena papeles de la primera médula

ese apilador de nombres para establecer el rumbo

tiene una lluvia de nítidos zapatos en la frente

anda por esta calle por la tuya con enceguecedoras luces

prisionero de una imposible celda

Cuevas

palabras

cuevas.

Tan olvidado el amplio goce

caricia de tránsito indefinido

pierna sobre pierna

legión de felicidad brillante

colores

gemidos

rejas rutas canciones

Quizás entonces el mundo se encuentre conmigo

y te nombre

A través de la médula

escucharé latir el corazón estrictamente al centro

inconmovible y triste


* * *

La mano en el espejo

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(Imagen: Andrea Favelli, Argentina. Cortesía de la artista)



Hundo la mano en el espejo quebrado no tan bella la sombra fuera magia

escucho la música por lado imposible disco

no cuido el vaivén de tu pelo en la escueta pantalla

no veo el desgarro furioso el incomprensible escándalo

Fue un día, mejor una noche hundida en la almohada

con una oscuridad nieve melosa humeante

por donde el amor propagárase sin siquiera nombre

con ese malévolo ruido a falsa modestia

Quien sabe cuantos dedos hubo en aquella mañana

veloces y calmos vertiginosamente humeantes

afuera del súbito ininteligible espanto

con tu caer obstinado sobre signos mudos.

Ahora rescato

la exacta hora en que no existió desembarco.

El nunca abrazo

El mas lejano nunca mordisco grave por donde gemir arrojado al espacio

con todos mis labios llenos de palomas puede

con mis larguísimos brazos doblemente ocupados

rescato

un extrañísimo llanto de frente a un nadie

un proclamado invento indeterminado del mas veraz sentimiento y el mas osado

que no sentimos nunca ni por acaso

Y aquella noche lluviosa sin tus zapatos.


* * *



Laura Martínez Coronel

En la oscuridad

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(Imagen: Rufino Tamayo, Mexico)


En la oscuridad

árbol movedizo que crece a la vera de la música

paredes fascinantes con hojas en tropel

palabras sin mordaza

al límite del pudor

la blanquísima luna vientre repleto

de mariposas

Tu cuerpo donde leo mi destino

desvelada y cruel

esporas disfrutables de un polen maleficio

testamento de loca boca adormilada

Ya no queda el espejismo luciérnaga

ni nada por decir

me remito a gastar el ruido de tu sangre

a mansalva viviendo

como hiena feliz.


***


De "Las palabras inútiles" 2004

Los gatos están libres

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Admito la penosa sensación en los toboganes invisibles donde

me deslizo

entonces

los pañuelos usados son insectos

la vida el verdadero refugio de un manojo de pelos o semillas

la figura de los miedos una intervención mayúscula de idiomas

que desconoceré para siempre,

Ocurre que los gatos están libres y duermen sobre sus cabezas

en celo

heridos de muerte

salpico profundamene indignada los mordiscos de sus pieles

escribo sobrenombres sobre cuadros polvorientos

la transgresión es el vértigo mas puro

el tiempo se proclama metálico y me enciende los dedos.

Es terrible que crezca y se apague la madera

ser la palabra equivocada, el hilo tenue que no puede sostener

los tigres ni borrarlos de la ropa

Me muevo en la hondura del agua, despeino la pieza

cadáveres arbitrarios hermosas caracolas

las moscas me paralizan, la naúsea implora.

Preguntan sobre jadeos de miembros en la puerta

abro

soy la página hormigonada de la siesta

Estoy ciega, me cubro de montañas

tacto desnudo para el futuro invierno

velada de felicidad notable.

Quiero

días alegres ternuras originales imposible cordura

principio del mundo

las manzanas en el puente de la noche

rodando entre relámpagos con cáscaras de fuego.

Quiero

amar los huecos de tu nombre, los filos del reloj solitario

los pasos deshabitados de tu historia.

Me separo del dolor creando veloz invernadero

palpito las estrellas de tu vida desde mi casa oculta

para ser carne trémula a destiempo.

Admito que toda incertidumbre voló en esta tarde

con sus extrañas sombras camaleónicas

liberadas de mí

sobre un espejo.

ESCRIBO

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Calle dibuja la ausencia lava los faros acude esperanza

abajo mordaza de amigo, descoso sus ojos, su boca palpable lavo la miel que seca le duele

sostengo el hormigonado frente de letras.

Perdón estuve viva laringe desgarrada lágrima azul

los perros pactando con mi regreso y yo, dormida sobre las barbas del musgo

convicta peregrina mar de invierno naranja

deshojando semillas, una labor extraña

apilando las capas del mundo la lluvia lavando los signos

abre y cierra fértil fuego rebosante de dedos

un rastro de alma, un nombre de viento, un beso en un seno de antorchas eréctiles

Me han dejado sola, es bueno perderse navío y estrella

apago los libros, despierto el espacio, inundo los huecos

Escribo.

Ciega, compacta, genitalidad y precipicio

abierta en la errante consecuencia con la llave en la sangre para abrir

la profunda raíz, escuchar el sonido, oler la veloz insistencia del canto

encantarme,

acuario nocturno, peces amarillos.

Oxigeno campanas y vivo.

Hasta ayer temblorosa gimiente y a horcajadas, sin nada que saber, impecable, obediente.

Hoy me desconstruyo

Sílabas secretas.

Escribo.



Laura Inés Martínez Coronel.

- - -

(Imagen: Fernando Botero, Colombia)

Estoy temblando de heridas

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Estoy temblando de heridas

que son vegetales, frágiles

de cuya sangre, me consta se nutre el aire.

Veo la nieve cómplice por donde camino sola.

Ya estoy tan sola, tan sola, que en el cruce tenebroso de mi calle

ni siquiera tus ojos están para esperarme

Invadida y perturbada por no sé qué luna

tengo un collar de cuchillos en la sangre

...un collar de cuchillos

un papel destrozado con palabras azules

de un inhóspito río

animal infrahumano levantando los brazos

el mundo entero, el sol lleno de espinas

atraviesa la ventana y cuelga una mano muerta

una vida muerta

el fragmento de una siesta infecunda

Yo se que vos te vas para siempre

-que vos te vas para siempre y yo rompo los espejos

me destruyo entera, tajeada, destilada en hilos

al inválido abrigo de la carne

y no me tengo

ajena desde mí

para tu rostro

en la profunda cárcel donde espero

el día, no se cual, en que me beso el alma

y quiero y puedo.


- - -

Laura Martínez Coronel
De "En la piel de un relámpago"
* * *
(Imagen, gentileza de Clarisa Prince Figueroa, Uruguay)

Estaba

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Estaba

alegre y sola

rodeada de espuma

silencio

y mapas de la luna

Inesperadamente

todo alrededor se pobló de ti

La voz de la mesa

las sillas deshabitadas

el pan tembló con la esperanza

En la cama los senos crecían

bajo el fuego vivo, certero

de hábiles fantasmas

Todas las cosas perdidas regresaron amándote

Primero

puse el pie desnudo

sobre el barro de la vida

Después abrí los ojos por detrás de tu frente

Entonces la tormenta vino por mí

y no pasé de largo

Sufrí atrozmente

y fui un pájaro rojo desangrado en tus manos.


* * *

Laura Martínez Coronel


(Imagen: Joaquín Torres García, Uruguay)

La autora

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Laura Martínez Coronel es una escritora nacida en 1965 en Melo, ciudad donde vive.

Poetisa, docente y narradora oral, trabaja con personas de contexto social crítico, discapacitados motrices y también con talleres de rehabilitación psicosocial. Con varios premios literarios en su haber, asistencia a congresos y participación en varias antologias, publicó tres libros de poesía y uno de narrativa infantil.

Co-fundadora de la Asociación de Escritores de Cerro Largo, integrante de la Casa del Poeta Latinoamericano y de la Casa del Escritor del Uruguay.


Premios:

Fundación Lolita Rubial (1976)
Premio Literario Municipal, de la Intendencia de Cerro Largo (1987)
Manini Ríos (1994)
Premio Juana de América, de la Intendencia de Cerro Largo (1996, 1998, 2001)
Serafín J. García (2001, 2003, 2005, 2006, 2007)
Homenaje a Juana de Ibarbourou, Homenaje a José Martí y Homenaje a Octavio Paz, de Editorial Pegaso, Rosario, Argentina (2003)
Durazno Corazón Cultural de los Orientales (2006)
Liga Marítima (2006)
Yo soy mujer, de Mujeres Poetas Internacional (2010)


Libros publicados:

1998 - Eclipse De Mar Y Sangre
1999 - El Tiempo De La Lluvia
2001 - En La Piel De Un Relámpago
2007 - El Sueño de Andrea.

Facebook:
http://www.facebook.com/martinezcoronel
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